Novedades
Lo que vamos añadiendo, mejorando y arreglando. Sin jerga y con fecha, para que se vea que esto se mueve.
El seguimiento se lee al derecho, y ya podéis apuntar el tiempo
Checklists en el seguimiento
Un comentario puede llevar su lista de subtareas: «llamar al proveedor», «comprobar el NAS»… Se escriben al comentar, y luego cualquiera del equipo las marca, corrige el texto, añade las que falten o quita las que sobren, con su contador y su barra de avance. La lista es del trabajo, no de cada uno: si tu compañero llamó al proveedor, está llamado para todos. Y si el trabajo se repite, con el botón de duplicar tienes los mismos pasos en un apunte de hoy, sin marcar.
Tiempo empleado en cada tarea
Al comentar puedes apuntar cuánto has echado —5, 15 o 30 minutos, una hora, o a mano— y la tarea suma el total. Si trabajáis varios en ella, verás el reparto por persona.
El buscador de tareas entra solo en lo abierto
Al buscar en la lista ya no se mezclan los trabajos cerrados de hace años con lo de esta semana. Para buscar en el archivo, cambia a «Completadas» y busca ahí: el campo te dice en cada momento dónde está mirando.
La tarea, mejor en el móvil
Los detalles —cliente, fecha, estado, tiempo— ahora salen ENCIMA del seguimiento: antes había que pasar por todos los comentarios para verlos. Los botones de arriba ya no se salen de la tarjeta ni dejan las etiquetas de una en una. Y en la lista, el estado vuelve a decir «Pendiente» o «En espera» en vez de quedarse en un punto de color.
Fuera la casilla de completar
La fila de una tarea ya no lleva casilla: el estado está justo debajo y hace lo mismo y más, con sus cuatro valores. Eran dos controles para lo mismo, y la casilla completaba de un toque sin preguntar, pegada al título. En el menú, «Completada» va ahora separada del resto.
Reabrir desde «Completadas» dejaba la tarea en la lista
Al reabrir una tarea estando en la vista de completadas, la fila se quedaba ahí, ya reabierta, hasta recargar.
Se ve todo lo pendiente, sin «ver más»
En la lista de tareas ya no se esconden las de «Próximamente» detrás de un «Ver N más», y el seguimiento de una tarea se ve entero por largo que sea. Para acotar están los filtros de arriba; lo que no se ve, se olvida.
El seguimiento, del más nuevo al más viejo
Lo último que ha pasado sale arriba, y el recuadro para escribir está al principio. Los comentarios se leen como una conversación, con separador por día y la hora de cada uno.
Las etiquetas llevan a sus tareas
Pincha «Urgente» en cualquier ficha y verás todas las que la llevan.
Imprimir una tarea
Sale como un parte de trabajo: sin menús ni botones, a dos columnas y en una sola hoja.
El nombre de la tarea, en la pestaña del navegador
Con varias abiertas a la vez ya se distinguen sin ir mirándolas una a una.
Los saltos de línea se perdían al editar
Si escribías una tarea en varias líneas y luego la abrías para editarla, se juntaban todas en un párrafo. Ya no, tampoco en las tareas antiguas.
Se borraba lo escrito al tocar un campo de la ficha
Estando escribiendo el título o la descripción, abrir «Quién la ve», la etiqueta, el contacto o la fecha se llevaba por delante el borrador.
El buscador enseñaba el estado de otro compañero
Ahora ves siempre el tuyo, y lo que tú has dado por completado deja de aparecer como abierto.
Una sección de ayuda
Guías cortas y con capturas, en mywoork.com/ayuda, para mandar por WhatsApp a quien haga falta.
Tus datos se pueden sacar: la API
mywoork tiene una puerta abierta para conectarlo con otros programas o con un asistente de IA: sacar las horas de un cliente, que tu facturación cree las tareas, o preguntarle a tu propio archivo. Las llaves se crean en «Acceso API», con permisos por separado.
¿Echas algo en falta?
Cuéntanoslo en hola@mywoork.com. Buena parte de lo de arriba salió de que alguien se molestó en escribir.